
Volver a hacer un análisis sobre este Independiente sería seguir escribiendo lo mismo una y otra vez. La cosa no cambia ni, lamentablemente, va a cambiar, por un simple y sencillo motivo: los jugadores son los mismos.
Volvimos a perder en nuestra cancha jugando horrible. Sufrí el partido. Y para colmo nos damos el lujo de dar ventajas insólitas jugando un primer tiempo sin un número 8 con un lateral por derecha inventado, con un “enganche” que no se puede mover (literalmente) y con dos delanteros fuera del circuito de juego y que les rebota la pelota en las canillas. Para colmo les facilitamos los goles a los contrarios y no tenemos la capacidad para tirar un centro presentable.
Sigo preocupado. Algunos pensaron que haberle ganado a Atlético Rafaela con mucho viento a favor y jugando muy mal también era la levantada de un equipo que no tiene recursos. Porque vuelvo a insistirle a esa gente que se cree que lo de Independiente es falta de actitud: los jugadores son limitados técnicamente, y con eso hay poco para hacer.
A mi forma de ver el fútbol Milito es crack y Julián Velázquez es de los mejores centrales del fútbol argentino. Hace rato que no veo uno con esas características. Siempre se destacó y a eso le podemos sumar que está en un nivel excelente. Tuzzio está bajo y a Pellerano se lo exige en un puesto (primer tiempo) que no le queda nada bien. Estamos extrañando horrores al mejor jugador que tuvimos en el último año: Hernán Fredes y estamos dando muchas ventajas con los jugadores ofensivos, volantes y delanteros, que son dignos de un equipo de otra envergadura.
A Parra le rebota la pelota tres metros, Marco Pérez tiene la costumbre de parar la pelota con el pecho a forma de resorte, Nieva se desentendió de todas las jugadas, Núnez es impresentable (no se puede mover), Defederico intentó algún dribbling vertical interesante pero siempre terminó en el piso y con muy poco Busse demostró tener un poquito más de criterio que los demás. El Malevo Ferreyra y Maxi Velázquez fueron poco para Augusto Fernández. Sin duda a estos jugadores les falta 1 o 2 compañeros de jerarquía que puedan armar el juego de Independiente.
Nos queda mucho por sufrir, mitad de campeonato, en el cuál supongo que jugando así no llegaremos a los 25 puntos, y entonces estoy muy preocupado.
Se viene el clásico, un partido clave en lo anímico, distinto al resto. Será una parada difícil para este Independiente y claro está (le guste a quién le guste) es lo único que nos queda.






Dentro de este horrible momento que nos toca, debemos seguir destacando a Julián Velazquez, que es un fenómeno por donde se lo mire. Sin dudas un jugador de selección que si tuviese la camiseta de Boca todos los periodistas lo estarían pidiendo para las eliminatorias que se vienen.