Seamos nosotros

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Hace unos seis meses, aquellos incondicionales hinchas comenzamos a soñar en algo que parecía utópico. Comenzamos aquellos enfermos a ilusionarnos una simple nochecita de Copa contra un pobre Argentinos Juniors y fuimos a morirnos de frío a nuestra casa semi vacía pensando en que algún día, algún año, cuando sea… el gigante dormido iba a despertar. Aquellos que vivimos a este Independiente, que divinizamos su historia, que leímos, que aprendimos de los viejos, que escuchamos anécdotas, que lo sentimos todavía campeón de todo, que nos ilusionamos con que otros veintinueve títulos se sucedan en otros cien años de pura gloria, aquellos que lo compartimos con amigos, con familia, todos nosotros nos subimos al barco de la ilusión en aquel viaje a Uruguay, y hoy… hoy estamos a unos horas de la ansiada final.

Algunos creen que fue la mística, otros creen en la historia. Los más viejos en la fuerza de aquellos que ya no están, los más pibes creen poder hacer realidad todo eso que alguna vez tuvieron que creer. La historia cambia de tiempo y se hace presente. Parece que fueron ayer los goles de Rambert y de Mazzoni, pero pienso que tenía sólo ocho o nueve años y todo esto se me hace eterno. Ya quiero que sea Miércoles para poder sentir de cerca, para poder vivirlo, para poder sentir nuevamente al Rey, en su casa, jugando esas finales que tanto le gustan, que tan bien le sientan. Quiero poder tener fresco en la memoria este recuerdo del mismísimo Independiente escribiendo una nueva página de su historia.

Aquellos que seguimos siempre al rojo sabemos de que estoy hablando. Este fin de semana nos tuvimos que codear con los que aparecen en las buenas. Nos tuvimos que pelear con ellos para conseguir una entrada para ver a este equipo, a este club que es nuestro. Nos llenamos de bronca con una dirigencia nefasta que no nos prioriza, pero así y todo nosotros… nosotros sabemos que de alguna manera vamos a estar.

Se nos vienen muchos recuerdos a la cabeza. A cada uno su gente, sus amigos, su familia, sus compañeros de tribuna. Aquellos que lo vimos caer, aquellos que presenciamos desde cerca al más grande de todos dormido, en posiciones que hacían llorar a su propia historia.

Ellos que fueron a buscar a Italia el video del gol del Bocha contra la Juventus en uno de los peores momentos de la vida de Independiente. De todos ellos estoy hablando. Y todos nosotros nos entendemos.

El Miércoles más que nunca nosotros vamos a estar abrazados, en cada rincón del país. Más allá del resultado, pase lo que pase, lloraremos, de alegría (ojalá) o de tristeza. Pero nosotros sabemos que volveremos a estar, porque sentimos que el Rey sino no es hoy, algún día volverá.

Muchos dicen que el presente no existe, por eso jugadores sepan… que en cada pelota, en cada jugada, en cada grito de gol… estarán escribiendo la historia. Vamos Independiente de mi vida… camiseta te sobra, gente también, sólo te queda ampliar la gloriosa vitrina para volver a demostrar que sos y serás el más grande.

Pablo Scoglio