
Muchachos, Independiente está en crisis.
Crisis futbolística, porque está plagado de jugadores limitados que no tienen condiciones ni técnicas, ni anímicas, ni sentimentales, o sea: no son idóneos para vestir esta camiseta.
Crisis institucional, porque sus dirigentes ya perdieron credibilidad con sus socios, porque ya no tienen qué robar, qué llevarse del club, qué negocio hacer y ni siquiera saben qué hacer para poder barrer bajo la alfombra sus propias deficiencias. En otras palabras, nuestra CD ya no nos representa.
Crisis financiera, porque sus jugadores hace 3 meses que no ven un peso, porque sus empleados hace 4 meses que no cobran su sueldo, porque se deben 190 millones de pesos, porque no tenemos dinero ni en la confitería. Algunos hablan de $400 en la caja chica del estadio (literalmente).
Crisis económica, porque se pierden 500 mil dólares por mes, porque ya no tenemos a ninguna institución, ni pública ni privada que pueda creer y confiar en este club como para otorgar préstamos, dinero, etc. Porque a nadie le calienta y porque se pretende vender para cubrir el déficit sin tener un plan acorde.
En fin, estamos en crisis. Y si alguien cree que en este contexto hay algún jugador o algún técnico, o algún médico o algún preparador físico netamente responsable está equivocado.
Nosotros los socios somos representados por nuestros DIRIGENTES. Ellos son los máximos responsables de todo esto que le pasa a Independiente. Son ellos los encargados de tomar las decisiones que nos llevaron a este caos, y definitivamente se equivocaron, feo. Ellos eligieron a este plantel profesional, donde Busse gana 70 mil pesos o Núñez 50 mil dólares por mes (para nombrar algunos ejemplos), donde juegan dos colombianos que se caen para definir, donde no tenemos un sólo jugador que pueda pasarse un rival y donde no tenemos un solo carrilero con la capacidad de tirar algo tan básico como un centro.
Con todo esto quiero llegar a que NO debemos hacer más referencia al rectángulo de pasto en nuestros análisis. Lamentablemente no le podemos exigir a Marco Pérez que pase dos jugadores y toque la pelota contra un palo para definir, porque definitivamente NO tiene condiciones para hacerlo. Los jugadores que contrató NUESTRA DIRIGENCIA son horribles y definitivamente NO están a la altura del club.
Estoy preocupado, no veo soluciones a corto plazo, no me ilusiona Ramón Díaz, mejor dicho: no me calienta. Tiene que caer en los mismos 11, 12 o 13 jugadores mediocres (salvo unos pocos) porque no tiene otros recursos. ¿Qué es lo peor? No tenemos una solución posible a mano hasta Diciembre. Y aún peor, en Diciembre cualquiera sea nuestra comisión podrá sólo incorporar a 2 jugadores (hablando de la parte del fútbol).
En todo este contexto NUESTRA DIRIGENCIA arregla un contrato con un director técnico que pretende ganar 700.000 dólares por mes, cuando los maestros del colegio no ven un peso hace 120 días. Claro está que con ese dinero podrían maquillar un poquito mejor el Libertadores de América, ese estadio que debió llamarse Ricardo Enrique Bochini que está pintado sólo en donde le da la luz y que tiene cartelitos electrónicos cuando aún está construído en un 60%.
Estoy amargado, triste y cansado a la vez. Están matando a un gigante y no tenemos que permitir que así sea. Tengo una sola ilusión: nosotros los hinchas y los socios. Involucrémonos, estudiemos candidatos, informémonos acerca de las propuestas y acerquémonos a votar en Diciembre con responsabilidad. Porque les aviso, no hay institución que aguante, en las condiciones en las que está hoy Independiente, 3 años más de este tipo de gestión.
No quiero ni pensar en futurología, pero nosotros, los enfermos del rojo sabemos lo mal que estamos pensando en el año que viene si seguimos así y no lo podemos aceptar. TODAVÍA estamos a tiempo, pero nos quedan pocos minutos, sigamos expresando nuestro descontento para con estos delincuentes y lamentablemente apoyemos a estos jugadores para poder cosechar la mayor cantidad de puntos que nos permitan sustentarnos en el tiempo y recomponer la crisis con un poco más de aire.
Despertemos todos, es hora de jugársela por nuestro querido Club Atlético Independiente, que el árbol no tape el bosque, entendamos quiénes son los responsables, apuntemos con el dedo, el club no es de ellos ni debería serlo.
No olvidemos, el club está en crisis, pero el club es de los socios.





